Sabemos que el consumo de harinas, pastas, galletas y masas en general es un problema difícil de combatir. Se convierte en una adicción de los que pocos pueden salir abantes; por eso en esta ocasión te daremos algunos consejos para reducir la ingesta de hidratos de carbono.

Todas estas harinas refinadas son adictivas, de eso platicamos a profundidad en un artículo sobre el comer o no gluten. Entre más comemos harinas más ganas de seguir probando panecillos y galletas tenemos, sacian el apetito de forma rápida pero al poco rato volvemos a tener ganas de comer alguna harina.

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A mucha gente le sucede que tras abrir una caja de galletas llega con la idea de comer solo 2 o 3 y termina comiéndose casi toda la caja; o qué tal cuando decides probar un poco de pan y cuando menos te das cuenta ya te acabaste toda una pieza.

El problema de los hidratos de carbono es que se nos antojan a pesar de no tener hambre, y a veces los consumimos sin realmente necesitarlos. El pan, la pasta, las galletas, tortillas de harina, engorda muchísimo si no medimos cantidades y sobre todo si lo consumimos por la noche.

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Además si al pan le añadimos cosas como embutidos, mantequilla, mermelada, etc., se convierte en una bomba calórica, por eso jamás cenes este tipo de alimentos. Por muy tarde será comerlos antes de las 17 horas.

Tampoco debemos eliminar por completo los hidratos de carbono porque son necesarios para el cuerpo pero debemos de consumirlos en su justa medida; no comerlos compulsivamente y sin parar.

  • Hay que ser fuerte y reducir poco a poco y día a día el consumo de ellos, nunca quitárselos de golpe porque el organismo así se acostumbra a reducir la porción.
  • Puedes comprar pan integral y de centeno así durante la semana vas comiendo poquitas porciones.combatir_harinas5
  • Nunca compres pan y galletas en abundancia, solo algunas pocas y de vez en cuando para no tenerlo disponible cuando llegue el antojo.
  • La pasta, el arroz puedes comerlo hasta 2 veces por semana.
  • Los cereales puedes comerlos diario durante el desayuno en una justa medida. No los consumas en la cena.
  • Prefiere cambiar la harina refinada por la integral; pero ojo, no por ser integral podrás comer más porciones ya que ésta harina también engorda, pero al menos tendrás una porción de fibra que ayuda a tu organismo a darle más saciedad.
  • Para distinguir un pan integral de uno que aparenta serlo, solo debes verificar las migas y el exterior de éste; deben ser color marrón pero muy oscuro.
  • Si te da ansiedad por comer, no vayas directo a las harinas, mejor opta por frutas, gelatina, alguna proteína.combatir_harinas4
  • Llena tu estómago de líquido para reducir el antojo de alguna galletita (con caldos, infusiones, agua)
  • Come despacio, poco y a menudo; así el nivel de azúcar se mantiene contante y se reduce la ansiedad por las harinas.
  • Trata de consumir muchas proteínas en tu alimentación porque a veces esta ansiedad por las harinas es más bien falta de proteínas.

En resumen, trata de pensar que tú controlas lo que comes, no es la comida la que te controla a ti.