El tema de la violencia contra las mujeres ha adquirido cada vez mayor importancia en todo el mundo. El debate y la información oportuna es fundamental para reducir los alarmantes índices de abuso de las víctimas de todas las edades y clases sociales, y en especial a la toma de conciencia de la población, que todavía está mal informada acerca de un tema tan serio.

¿Qué es la violencia contra las mujeres?

Las Naciones Unidas (ONU) define este término como “todo acto de violencia basado en el género que resulta en, o podría resultar en un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto en público como lo privado “.

Una buena cantidad de libros de psicología han tocado éste tema, porque el agresor en la mayoría de las ocasiones tiene un serio problema desde su psiqué, que a su vez mermará en la salud emocional de la víctima.

Las muertes violentas de mujeres por razones de género se definen como femicidio o feminicidio. Son ejemplos comunes de violencia contra las mujeres: acto sexual no consentido (incluso entre los cónyuges), la divulgación de contenido sexual sin autorización, el contacto físico no autorizado, los insultos y la humillación, el aislamiento, el control financiero, etc.

¿Cómo identificar a una víctima?

Hay diferentes formas de violencia contra las mujeres, y muchos no son reconocidos como tales por la mayoría de la población. Debemos entender lo que abarca el término:

El acoso sexual: Se trata de un enfoque de carácter sexual indeseable. Puede ser a través de actos, insinuación y la verbalización y el contacto físico forzado y invitaciones sexuales, así como ser víctima de chistes recurrentes de naturaleza sexual, que exponen y ponen en vergüenza a la víctima,

El abuso sexual: Se utiliza el término para referirse a los casos de violación vulnerables, es decir, en los niños (menores de 14 años), personas con discapacidad mental o personas inconscientes (en estado de ebriedad, dormidos, etc.) en otras palabras, todos aquellos que no son capaces de autorizar coito.

Lesión: Es cualquier acto de agresión física, incluyendo golpes, pellizcos, empujones, puñetazos, patadas, etc.

Violencia psicológica: El abuso emocional es más subjetivo que la violencia física y por lo tanto más difícil de identificar. Es cualquier conducta que causa disminución de la autoestima de las mujeres, que pueda perjudicar su pleno desarrollo o tratar de degradar o controlar sus acciones y creencias. El abuso psicológico incluye amenazas, insultos, vergüenza, la humillación, la manipulación, la intimidación, el chantaje, el control, aislamiento, vigilancia, etc. Son ejemplos prácticos y comunes: la prohibición de la víctima de vestir ciertas prendas; impedir que trabaje, etc.

El gran desafío para identificar casos de violencia psicológica es que muchas veces sucede a través de presión, chantaje emocional o los celos. Además, muchas personas ven estas actitudes violentas como normales y aceptables.

Violencia moral: Afecta el honor y la imagen de la mujer. Incluye la difamación, humillación.

¿Que hacer?

Si eres la víctima,  puedes denunciar a tu agresor pues las leyes te protegen, acércate con especialistas en el tema, consulta bibliografía especializada y no dejes que el miedo siga consumiendo tu vida.