Sentir hambre todo el tiempo es sinónimo de muchos factores que van desde lo físico hasta lo emocional.

Es importante que identifiques la situación por la que atraviesas pues de ello depende que puedas controlar el exceso de hambre. La verdad es que sentir hambre todo el tiempo no es normal a menos que seas un adolescente en pleno crecimiento.

El hambre no es otra cosa más que la necesidad  o el deseo que tiene tu cuerpo para consumir alimentos; en condiciones normales sentirás hambre cuando tus reservas de alimento hayan cumplido con su función de darte la energía suficiente para tus actividades diarias. Que tengas hambre o no, generalmente va de la mano de tu actividad física; pero no siempre es así.

 

Sin embargo, a veces tenemos hambre emocional ¿habías escuchado ese término? Este tipo de “hambre” sucede cuando empezamos a sentir la necesidad de comer en exceso ya sea entre comidas, o a las horas habituales.

QUIERO DEJAR DE COMER

También existe el tipo de hambre relacionada con alguna enfermedad, como en el caso de la diabetes que dentro de sus síntomas (a la par que varios más) es la necesidad de comer, si en tu caso además de hambre sientes mucho cansancio, sed inagotable, cambios drásticos de humor y pérdida de peso debes acudir cuanto antes a un médico a realizarte la valoración respectiva.

 

Sin embargo, en casa podemos controlar el hambre física y sobre todo el hambre emocional y aquí te diré cómo.

¿Cómo controlar el hambre?

Para aprender a controlar el hambre, primero debes saber distinguir si la sientes porque tu cuerpo en verdad necesita alimento o simplemente es porque pasas por un estado psicológico o emocional.

Tu hambre es física cuando:

  • Aparece de manera gradual.
  • No sientes una imperiosa necesidad de comer e incluso puedes posponerlo en caso de ser necesario
  • Tu necesidad de comer termina al ingerir cualquier tipo de alimento: una fruta, vegetales, cereales, etc.
  • Una vez que has consumido tu ración de alimentos ya no sientes hambre nuevamente hasta trascurridas varias horas
  • Tras comer recuperas la energía, continuas con tus actividades normales hasta el nuevo momento para comer.

COMER SALUDABLE

Sin embargo, tu hambre es emocional cuando:

Sin saber en que momento sentiste repentinas ganas de comer
Tienes hambre pero de algo en específico; es decir te dan ganas de unas galletas, de pizza, hamburguesa, helado, chocolate, etc.
Sientes ansiedad por comer específicamente eso y a veces haces todo lo posible por conseguirlo.
Si lo consigues, comes en grandes cantidades y misteriosamente no sabes por qué no puedes parar
Terminas de comer y te da culpa.

DESAYUNO SALUDABLE

 

“Tengo hambre todo el tiempo” ¡Ponte en acción!

Si tu hambre es física ¡come bien y a la hora que tu cuerpo te lo exige, procura comer cosas saludables y eliminar grasas o carbohidratos. Come la ración adecuada y no te preocupes, pues tu cuerpo te pide alimento.

ENSALADAS SALUDABLES

La importancia de comer bien

Si siempre comes la misma rebanada de pechuga de pollo a la plancha con verduras hervidas… es el momento para ¡hacer un cambio! Puede ser en gran medida que sufras por sentir hambre todo el tiempo porque comes cosas que no te son agradables. Es mejor que pongas algo de diversión en la cocina, juegues con ingredientes y aprendas a realizar recetas nutritivas y deliciosas.

Tienes que comer variado para que no sufras de hambre constantemente, solo debes estar pendiente a la cantidad de raciones. Un tip es que es importante variar el sabor, experimentar con todas las especias, con hierbas frescas y condimentos bajos en calorías o no.

Un chorrito de vinagre balsámico, una cucharadita de miel, unas cuantas avellanas o almendras tostadas picadas pueden hacer un plato más interesante y sabroso. También es importante comer variado y en pequeñas proporciones durante el día para acelerar el metabolismo.

HAMBRE EMOCIONAL

Si tienes hambre emocional, no sucumbas ante los panquecitos y las harinas: distrae tu mente y realiza alguna actividad que te ayude a no pensar en tu hambre.

Nunca te saltes comidas y trata de pensar que la comida que entra a tu organismo es la misma que te dará la energía suficiente para el resto de tu día.

¡Haz ejercicio, medita, camba tus hábitos! Solo tu puedes hacer la diferencia y controlar el hambre. Tu mente es muy poderosa y puedes lograrlo; en caso de que sientas que la comida sustituye a tu felicidad será hora de acudir con un especialista. ¡No te preocupes! ¡Tu puedes lograr el cambio! 😉